No Surrender
Josep Busquets

Josep Busquets
Roon y Qobuz

Cuando el mundo era joven y nosotros íbamos con pantalones cortos, las estanterías de nuestras habitaciones eran los clasificadores de la discografía, fuese del formato que fuese. Allí, dependiendo de la edad de cada uno, había cassettes, vinilos, cd’s, etc. Todos organizados según nuestro criterio, que solía ser el último comprado, a primera fila o bien visible. Los álbumes se podían contar de forma rápida en pocos minutos, ya que tantos no había. Incluso los más ordenados, los tenían clasificados dentro de una libreta, con el nombre del álbum, grupo musical, estilo, año y precio de adquisición. Aunque seamos sinceros, estos eran los «raritos», normalmente no hacíamos tantas cosas.


Hoy en día, con la irrupción de los medios digitales, disponer de miles de álbumes no es nada extraño, más teniendo en cuenta la piratería masiva que ha existido y sigue existiendo en la actualidad; sobre todo en el material audiovisual. Por lo tanto, hacía falta un software o programa informático que nos ayudase a clasificar toda nuestra demencia mental, reconvertida en diógesismo digital, para salir de forma digna de tanta saturación de bits en nuestros almacenamientos informáticos.


Roon Harman
Roon ha sido adquirida hace poco tiempo por la marca Harman, que a su vez es propiedad de Samsung

Los primeros programas eran copias de clasificación bibliográfica pero discográfica. Costaba de encontrar las grabaciones, normalmente tenías que moverte entre carpetas (antes llamadas directorios) y localizar tu deseo musical. Posteriormente, añadimos carátulas y algún dato extra. Y más tarde, enlace exterior a base de datos documentales sobre dicho trabajo, y así fuimos creciendo.


Añade que, de forma habitual, estos programas se limitaban a enviar los datos a la tarjeta de sonido del PC y este hacía de DAC, con salida de auriculares, o altavoces autoamplificados, de 3.5 mm. Con la llegada del USB se cambiaron las reglas del juego. Esta interfaz de comunicación ha hecho de los computadores, auténticas herramientas conectadas a su entorno. Desbancó a los puertos serie, paralelo o SCSI en poco tiempo, y todo el mundo lo adoptó como estandarte «de facto» para la comunicación exterior.



Roon




Ahora damos un salto hacia adelante y nos adentramos dentro del mundo de los gestores musicales, donde los criterios bibliotecarios de clasificación musical ya han quedado muy atrás. La presentación visual de la información, así como su fácil acceso y rapidez de búsqueda, es fundamental. Los datos adicionales sobre un autor, artista o grupo aparecen de forma directa en la aplicación, siendo innecesario el abandonarla para ampliar más. Sus millones de referencias cruzadas hacen que entres en una banda de rock, escojas a uno de sus componentes y sigas con toda facilidad sus trabajos dentro de la banda en cuestión, o bien, sobre otras formaciones donde haya trabajado, siendo pieza principal o simple colaborador. No solo esto con los artistas, también puedes hacer lo mismo con los productores, directores, etc. Sus referencias cruzadas son un auténtico agujero negro donde puedes perder todas las horas de mundo viajando a través de la vida y milagros de cualquier autor, cualquier músico, cualquier ...



La discografía perfecta no existe




O quizás sí, aunque lo seguro es que no existe una discografía digital correctamente digitalizada y etiquetada. Esto provoca errores a la hora de clasificar tus grupos preferidos. Por ejemplo: Rolling Stones, The Rolling Stones, Rollin Stons y De Rolin Stons son cuatro grupos musicales distintos para cualquier clasificador. Y teniendo en cuenta que mucha de la discografía «de propiedad» dentro de los discos duros domésticos es pirata, el etiquetado está muy mal hecho, por lo tanto, bienvenidos al caos musical.


Roon

Otro tema, y no menor, es la distinta manera de presentar el trabajo o carátula. Como que la legislación y la moral imperante de cada país es de su padre y de su madre, algo tan simple como las portadas de los álbumes también difiere, no solo en la discográfica que lo publica, sino en las artes gráficas. En la actualidad, con la globalización, esta práctica está en desuso, y ya las grandes compañías prefieren hacer portadas descafeinadas y neutras para evitar tener problemas legales en según qué país.



Roon Ready





Ennio

Roon Ready es la gran solución a los fabricantes de streamers, AIO (todo en uno) y otros dispositivos con pantalla en el frontal. En vez de tener que desarrollar una solución propietaria para hacer su pantalla más interesante y comercial, solo tienen que hacer que sus dispositivos sean compatibles con el API de Roon (Application Programming Interface). Desde ese mismo instante, la búsqueda, localización y presentación de datos en pantalla, lo delegamos en un externo y tarea resuelta. Aunque Enno Vandermeer y sus amigos han ido mucho más allá y han creado un protocolo de comunicación RAAT para controlar todo el flujo de datos desde el servidor hasta el conversor digital/analógico DAC. Resumiendo, controlan prioridades del sistema, dando la máxima velocidad y mínima latencia a su tubo de datos.


Además, han creado un hook (gancho) donde poder incorporar, de forma transparente, filtros digitales DSP para adaptar la salida de audio a las preferencias personales, o bien, intentar corregir ciertos problemas de sala, enfatizar frecuencias, etc.



Qobuz, la puerta abierta al cielo




Dentro del cielo musical de cada aficionado, existe el ansia de poder disfrutar de toda la música y con la máxima calidad posible. Dentro de esta clasificación podríamos poner a Tidal y Qobuz. Y yo he escogido esta última por ser la que mejor provecho saca de mi Roon. Como aplicación web o software, puede que no sea mi preferencia, y su selección musical personalizada no es tan buena como otras plataformas, sin embargo, la calidad de sonido es de otra liga. Y debes tener en cuenta, que para poder disfrutar de ella necesitas una excelente conexión a Internet, con baja latencia, estable y de cierta potencia. Muchas de las quejas que he leído al respecto sobre la calidad de determinadas plataformas o streamers (transmisores de audio), tienen más que ver con lo mencionado anteriormente y no la calidad real de la fuente original.


La transmisión en máxima calidad tiene muchos atractivos y un solo inconveniente, es necesario mover archivos pesados (realmente no son archivos, sino grandes cantidades de datos). No tiene nada que ver con el MQA, aquí la música pesa y pesa de verdad. Procúrate una buena señal de entrada y empieza a caminar por el paraíso. Eso sí, no le pongas tú mismo puertas al campo, y a Roon, ni en broma, le digas que haga un equilibrio de salida de volumen. Sin salir de Qobuz, existen grabaciones que difieren en +/- 6 dB; una locura, lo mires como lo mires. Pues nada, mando a distancia y listos.




Integración de los dos mundos



Roon

Las listas de reproducción son un buen invento para unir tus grabaciones locales con las que existen en Qobuz. Si tienes una serie de grabaciones sobre Alfredo Kraus de forma local, en tu disco duro, y quieres añadir otras que te faltan, puedes localizarlas dentro de Qobuz y añadirlas a tu lista para, así, poder disfrutar de la colección completa que quieres tener siempre a mano. Y es en este punto, en la integración transparente de los dos universos sonoros, donde se puede sacar la productividad alta.


El acceso a la música desde Roon a Qobuz se puede hacer de forma directa o indirecta. La directa es a través de su enlace principal y entrar dentro de la página personal de cada uno. Esta sería la primera. La segunda sería a través de búsquedas con la lupa. Donde aparecen tanto los resultados positivos locales como los que arrojen las plataformas conectadas a Roon, en este caso Qobuz.


Dentro de las indirectas, hay las listas de reproducción, que pertenecen a la estructura principal de Roon y al mismo tiempo hacen la gestión transparente de contenidos. Otra forma sería a través de etiquetas generadas por el usuario para clasificar determinados estilos o intereses particulares. En mi caso, a modo de ejemplo; para probar sistemas musicales que llegan a mi casa y quiero «repasarlos» acústicamente con este conjunto de temas musicales.


Durante todo este escrito he hablado solo de dos plataformas, Tidal y Qobuz. Esto no es un olvido o intento de silenciar a otras, es sencillamente por el hecho que Roon solo acepta a estas dos. No sé cuáles son los motivos por los que a otras plataformas no se les da acceso. Aunque puedo especular al respecto, de forma breve, muy breve. Spotify es bastante alérgica a facilitar sus API’s de conexión a terceros, además de una calidad de sonido que no sigue la línea prevista por Roon para su producto. Deezer tiene una falta de conectividad con distintos componentes ya conocida por todos. De forma habitual, tiene que conectarse vía Chromecast o AirPlay como única forma de transmisión musical, sin disponer de ports dedicados, como el Spotify Connect o Tidal Connect.



Roon ARC




Hace un tiempo, dieron un paso adelante con la función que podría definir como movilidad absoluta. De forma muy resumida, consiste en poder conectarte a tu servidor Roon desde cualquier lugar del planeta, aunque de forma habitual, ese lugar del planeta sea tu vehículo... Con la APP dedicada, puedes moverte con total soltura por tu discografía o acceder a tu plataforma musical desde cualquier lugar donde estés. La configuración es un punto delicado por el tema de seguridad, y más adelante, ya escribiré al respecto para poder ayudar en ello.


Evidentemente, en el mercado existen otras opciones, también muy válidas para todos los usuarios, aunque mi elección personal es de estas dos. Trabajando por separado, aportan menos que cuando las juntas, por eso mi devoción total a esta mezcla tan contundente y que suma más que lo que dan las partes por separado.


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