No Surrender
Josep Busquets

Josep Busquets
RadioTehnika Giant FS-100N

Una y otra vez ocurre la misma historia. Cuando alguien viene a casa o bien ve alguna foto de mi sistema hifi, la pregunta viene sola. ¿Qué altavoces son? La entiendo perfectamente, son casi desconocidos por la mayoría de aficionados y la duda siempre hay que aclararla.



La Historia

Pues vayamos por partes, Radiotehnika es una empresa letona que durante los años del telón de acero fue una de las estrellas del sonido de calidad soviético. Sin entrar demasiado en política, no es la intención, una de las cosas claras que había por esa zona era la necesaria durabilidad de las cosas.


En esta parte del mundo nos era del todo desconocida pero por Cuba, para poner solo un ejemplo, era bien conocida y admirada.


Y ¿cómo di con ellos? Pues estaba buscando altavoces, nada estándar, y en un foro de Estados Unidos, un expatriado ruso habló maravillas de sus recuerdos musicales con esa marca. Veneno en la sangre. Había que seguir investigando. Casi no existía información sobre ellos hace 6 años y de lo poco que encontré fue un vídeo en una web japonesa donde algunos nipones fueron a visitar las instalaciones. Y ¿qué vi? Unas instalaciones en la parte exterior que recordaban los días más grises de la Unión Soviética, sin color y sin vida. La factoría, absolutamente envejecida y trasnochada. Y pelo gris. Mucho pelo gris en los operarios y operarias de la fábrica.


Pensé, esta gente se ha pasado toda la vida haciendo lo mismo. Acerté. El nivel de los acabados que posteriormente puede ver y seguir ahora disfrutando son de primer nivel. El precio, sencillamente ridículo, y encima negocié y conseguí una mejora. ¿Que fácil? No, no, absolutamente no.


Cosas que no había mencionado; la web estaba solamente en letón y ruso. El Google Translator de hace unos años era abominable. Para conseguir más información, tuve que navegar por foros rusos, copiar, pegar, traducir y deducir de la traducción que diablos quería decir el señor de turno. Donde todos estaban de acuerdo era en su aparente indestructibilidad. No sé que necesidad hay de maltratar las cosas, pero ellos se ve que lo hacen… y resisten.

Me decido. Voy a comprar. Email al departamento general (no tenían ventas…) solicitando algún punto de venta cercano, precio, condiciones y gastos de transporte. Un día, dos, tres, cuatro… una semana después ya tengo respuesta. El inglés no era su fuerte y necesitaban tiempo. “De acuerdo, me las venden como particular pero tengo que pagar por adelantado”. Nuevo mensaje, pero de las otras preguntas ¿qué hay? ¿Gastos de transporte? ¿Algún establecimiento cercano para poder hacer una escucha o comprarlas directamente allí? “No, si las quiere hay que pagar por adelantado”. Alma soviética por todos los poros. Vaya que sí. Por la velocidad de las respuestas tendríamos más que pensar en correo postal que no en electrónico. Soy hombre con paciencia.


Más negociación y finalmente acuerdo. Me rebajaron ostensiblemente el precio del envío, sufragándolo prácticamente todo y para adelante. Bien. Solo un problema, no tenían el color que yo quería y las tendrían que fabricar para mí. Bendito problema. Transferencia bancaria, 37 días para la fabricación y 10 días de transporte. 10 días, no es broma. Con seguimiento de tracking incluido. El palet, algo más de 100 kilos.


Por fin en casa. Perfectamente embalado en doble caja de cartón con protecciones interiores en cada una de ellas. Y suerte, porque un paquete tenía un golpe que no llegó a atravesar la segunda capa, pero vaya susto.



RadioTehnika Giant FS-100N

Las dos cajas a su llegada



RadioTehnika Giant FS-100N

Caja dentro de caja



RadioTehnika Giant FS-100N

Vista interior de la protección del altavoz


Una vez montadas e instaladas de forma provisional en su teórico punto ideal empezamos con las primeras escuchas, y de paso, con los enormes problemas que tuve para conseguir que “eso” sonase de verdad. Sudor frío en la espalda y no era de esfuerzo físico sino de miedo al error monumental.






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