Porcorosso
Debemos su amplio catálogo musical a que dedicaba más tiempo a la música que a las misas.
El autor

Antonio Lucio Vivaldi, conocido también como “Il prete rosso” por el color de su pelo (Venecia, República de Venecia, 4 de marzo de 1678 – Viena, 28 de julio de 1741), fue un compositor, violinista, profesor y sacerdote católico de la época barroca que escribió música para todos los instrumentos de su época y que cerca del final de su vida decidió dejar muestras de su habilidad creando una serie de conciertos para múltiples instrumentos.
Vivaldi era un apasionado de la música; su vida transcurrió entre la creación y la enseñanza. A pesar de ser cura durante 25 años, no dio misas; el asma que padecía le impedía hacerlo con normalidad. Durante su primer año de ejercicio como cura tuvo que abandonar varias veces el desarrollo de las misas a causa del asma. Así que debemos su amplio catálogo musical a que dedicaba más tiempo a la música que a las misas.
¿Un concierto interesante de Vivaldi?
El concierto que nos ocupa tiene su origen en la visita que realizó en 1740 el príncipe Friedrich Christian, heredero de la corona de Polonia y elector de Sajonia, que llegó a Venecia en viaje de turismo, interesándose por la moda y visitando el Palacio de San Marco y otras iglesias renacentistas. El príncipe asistió a tres conciertos en diferentes conventos, el primero de todos en el Ospedale della Pietà el día 21 de marzo. Vivaldi compuso para la ocasión una sinfonía, la RV 149, y tres conciertos RV 540, RV 552, RV 558. De todo el material preparado para la ocasión, solo se conservan las obras concertantes de Vivaldi. Estas obras le reportaron unos 15 ducados y probablemente estamos ante las últimas obras de Vivaldi; con 62 años se prepara para dejar Venecia y marchar a Viena. Los motivos del viaje siguen siendo desconocidos. Durante un año no se sabe nada de Vivaldi hasta que reaparece en Viena un 28 de julio de 1741 para fallecer un mes después.
Le prepararon al príncipe las obras de ese concierto en forma de manuscrito que le fueron entregadas como recuerdo al finalizar el acto.
El concierto al completo, según la información encontrada y su posterior reconstrucción, estaba formado por las siguientes obras:
• Sinfonía en sol mayor, RV 149 (en tres movimientos: Allegro molto – Andante – Allegro).
• Concierto para violín en mi bemol mayor, La tempesta di mare, op. 8, n.º 5, RV 253.
• Concierto en re menor, RV 540.
• Concierto en la mayor, RV 552.
• Concierto para violín en do mayor, Il piacere, op. 8, n.º 6, RV 180.
• Concierto en do mayor, Con molti strumenti, RV 558.
De este concierto, la parte que nos interesa en esta ocasión es la catalogada como RV 558 (*) y su título es:
Concerto con molti strumenti, Concerto per 2 flauti, 2 tiorbe, 2 mandolini, 2 Salmoè, 2 violini in tromba marina et un violoncello
Se trata de un concierto definido como complejo; en el mismo hay nada menos que 11 instrumentos diferentes que actúan por parejas, donde cada pareja tiene su color y su función. Esta combinación de instrumentos con timbres diversos obliga a que el conjunto tenga que sonar de forma clara y precisa para que la música que llegue a nuestros oídos lo haga de forma coherente, sin que unos instrumentos se puedan solapar con otros, alejándonos del disfrute de la obra.
Si nos fijamos en el título del concierto, impreso en la partitura, veremos que hace referencia al salmoé, que es el nombre en italiano del "Chalumeau" (el nombre francés de este instrumento precursor del clarinete); al escuchar el concierto lo notaremos porque su sonoridad es más oscura que la de las flautas y contrasta con ellas.
De todos los instrumentos que forman parte del concierto, hay uno que llama especialmente la atención: la tromba marina, que además, en diferentes partituras de Vivaldi, aparece como indicación de cómo se han de tocar los violines. ¿Pero qué era la tromba marina? Pues era un instrumento, ya desaparecido, de cuerda frotada con un sonido al parecer muy metálico y que estuvo en uso entre los siglos XV y XVIII.
Para simularlo, se suele alterar el violín modificando su puente o bien colocando elementos destinados a conseguir ese sonido metálico. Seguramente comprenderemos mejor de qué se trata si echamos un vistazo a este video de Fabio Biondi tocando precisamente este concierto:
Ver vídeo aquí (minuto 11:45 en adelante)
Esta obra está estructurada en tres movimientos :
• Allegro molto (5'40)
Este movimiento es enérgico; hay que estar atento para ver cómo entran y salen los instrumentos, los punteos de las mandolinas claros y precisos, por debajo el chelo, las tiorbas, el bajo continuo que crean una especie de alfombra musical donde se van subiendo y bajando flautas, chalumeaux, violines… Resumiendo es un juego de texturas.
En este movimiento, si los violines en “tromba marina” no te perforan los tímpanos, tu equipo está rindiendo adecuadamente.
• Andante (1'54)
Aquí la cosa cambia radicalmente: el sonido es etéreo, los violines y violas toman el protagonismo mientras la lluvia suave de los violines mediante pizzicatos(*) va acompañando al resto. Este movimiento es magia pura, hipnótico; lo puedes poner en bucle sobre todo para los que dicen que Vivaldi siempre escribió lo mismo.
Esta parte es la que obra el milagro de la desaparición de las cajas; si eso te ocurre, la música pasa a ocupar todo el espacio en frente de ti y se desparrama como la espuma de una copa de cerveza.
• Allegro (3'09)
Llega la fiesta; la melodía salta de un grupo de instrumentos a otro de forma rápida. Los graves adquieren presencia y necesitan sonar en su justa medida; no es un grave de “puch” es un grave rápido y seco.
Hacia el final, la dinámica. Todos los instrumentos a la carga y aquí es donde se nota los de los planos sonoros.
Bola extra para audiófilos.
Este concierto ha requerido muchas escuchas; las mismas se han realizado con un amplificador AUDIO ANALOGUE Puccini Anniversary, un transporte ATOLL DR200 SIGNATURE, un DAC AQVOX USB MKII y unas MOFI SOURCE POINT 8. De las muchas veces que la he escuchado, algunas de ellas las he realizado con el propio amplificador de auriculares que equipa el DAC AQVOX, imprescindible para tamizar la música y luego ponerlo todo en su sitio, con las MOFI.
Estas tres piezas llevan al equipo, si no al límite, sí muy cerca del descarrilamiento; tenemos instrumentos sonando simultáneamente que saturan las frecuencias medias y altas y necesitamos un equipo que no emborrone el resultado y que, entre tanto aparente caos, puedas identificar qué se escucha. No es fácil y no todos los equipos soportan este ejercicio.
Nunca imaginé que unas simples MOFI rindieran de esta manera y no me motivan para afirmarlo.
Bola extra para melómanos.
La versión digital de Qobuz es más agreste y tiene menos texturas que la versión en CD, que es mucho más completa en cuanto a dinámica, texturas y planos.
La grabación de Harmonia Mundi es muy buena, naturalidad a raudales y gran escena sonora.
Bola extra para VIVALDI.
Alguien aseguró alguna vez que Vivaldi no escribía cosas diferentes, sino que simplemente las repetía. Es innegable que en este y otros conciertos hay rastros reconocibles de otras composiciones, pero ¿no podríamos decir lo mismo de Bach o Haendel? Y seguramente también podríamos afirmarlo de los compositores más prolíficos. A pesar de ello —o quizá precisamente por ello—, me parece que el conjunto suena coherente y agradable: un concierto de música barroca para disfrutar de una música aparentemente sencilla pero compleja y original al mismo tiempo.
Vivaldi, Concert for the Prince of Poland
Intérpretes: Academy of Ancient Music
Director: Andrew Manze
Sello: HARMONIA MUNDI
Fecha de publicación: diciembre de 1997
La calidad de su director, violinista, musicólogo especialista en el barroco, está más que demostrada; la calidad de esta grabación es excelente.
La Academy of Ancient Music fue fundada por el clavecinista Christopher Hogwood en 1973. Es un conjunto inglés que tiene su base en Cambridge, son muy conocidos entre los aficionados, con multitud de grabaciones de excelente calidad, tanto en su interpretación como en sus grabaciones. Tienen su propio sello discográfico: AAM Records
Versiones recomendadas
I Solisti Veneti – Claudio Scimone (DG)
Andrew Manze – Academy of Ancient Music (Concert for the Prince of Poland, Harmonia Mundi)
The English Concert – Trevor Pinnock (DG)
Europa Galante – Fabio Biondi (Erato)
Para los más curiosos, la partitura original del RV 558 se puede obtener de la SLUB la Biblioteca Estatal de Sajonia, en el siguiente enlace
Bibliografía :
Libreto del CD
Vivaldi (Michael Talbot)
El Furor del Prete Rosso (Pablo Queipo de Llano)
Historia de la música clásica (diversas fuentes)
SLUB (Biblioteca Estatal de Sajonia)
(*) Pizzicato: técnica que consiste en pellizcar las cuerdas.
(*) RV 558 – Ryom-Verzeichnis (RV) es la numeración estándar de las composiciones de Vivaldi, establecida por el musicólogo danés Peter Ryom
[La idea de la bola extra no es mía… una lástima, la verdad, pero el contenido sí.]
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