No Surrender
El sonido digital existe a nivel popular desde principios de los años 80. Fue con la aparición del CD. Esa fue la puerta de entrada para un amplio número de aficionados al mundo de los bits. Dejábamos atrás el casete y manteníamos el vinilo. Más o menos, esa era la realidad de esos años. Aunque la irrupción digital fue enorme en el cambio de la manera de entender y trabajar el sonido, a nivel de aficionado, las cosas no habían cambiado tanto. Ibas a buscar el CD en la estantería, lo abrías y lo colocabas con cuidado en la bandeja del reproductor de CD. Pulsabas el botón de Play y la música aparecía de forma inmediata.
Era tan sencillo de utilizar que realmente casi nadie se daba cuenta del enorme salto en el concepto que eso representaba. Con el milenio a punto de acabarse, las cosas cambiaron y bastante. Desde las pruebas de laboratorio en el Instituto Fraunhofer en Alemania hasta su explosión final con la piratería masiva a través de Napster, la música en formato MP3 entró en casa tirando la puerta abajo. Una curiosidad: las pruebas para afinar el algoritmo y decidir qué frecuencias tenían que mantenerse y qué otras debían perderse para conseguir rebajar el tamaño de los archivos creados para este formato se realizaron con un tema de Suzanne Vega: "Tom's Diner".
El servidor musical por excelencia fue el Winamp, el software gratuito más famoso del momento. El concepto de DAC no lo teníamos en mente de forma clara; solo hablábamos de tarjetas de sonido para ordenador.
¿Cómo explicar que es un servidor musical a un aficionado analógico?
Aunque la respuesta habitual es algo así como la colección de música que dispones, esto es completamente erróneo. En un sistema digital, existen partes que se mantienen idénticas a las analógicas, como son la amplificación y los altavoces; la parte de la fuente de sonido cambia de forma radical.
Voy a poner comparaciones para hacernos una idea clara, para todas aquellas personas que no lo acaban de entender, aunque luego digan que sí, a sus amigos.
Con estas nociones claras, un streamer hace las funciones de bibliotecario eficiente que busca dentro de tu colección musical la pieza deseada y además la función combinada de giradiscos y cápsula o cartucho para extraer los datos musicales, no interpretarlos. El trabajo que en el mundo analógico hace el previo de phono, en el mundo digital lo hace el DAC.
Más errores de los Streamers
A diferencia del mundo analógico, donde el material de la cápsula o la forma de la aguja pueden condicionar el sonido extraído del vinilo, siendo este de forma primaria el mismo, aunque con ligeros matices incorporados por la naturaleza de los materiales utilizados. Estas variaciones del sonido primogénito pueden ser más agradables incluso para el oyente. Forma parte de la magia del mundo analógico y al mismo tiempo de su infinita complejidad.
El mundo digital es aséptico; el vino no se cura en tinajas, que dan un sabor añejo al caldo, sino en recipientes de acero inoxidable. Siguiendo con esta misma idea, solo en el mundo digital se puede garantizar llevar a casa de los aficionados el sonido grabado en estudio. Eso sí, todos tenemos que tener presente que los procesos de creación dentro del estudio deben modificarse para esta nueva realidad: crear algo mágico desde el más estricto control de todo el sistema, sin esperar que unas maderas viejas añadan el sabor que el mosto de vino no trae. Es un reto, es el futuro. Muchos dirán presente... Las nuevas generaciones digitales aún no han llegado a las grandes mesas de mezcla de canales y estudios de grabación; ya lo harán. Sigamos esperando con tranquilidad.
iFi Audio Zen Stream 3
Siguiendo con la ya reconocida forma Zen de la firma, nos encontramos con un dispositivo realmente fácil de ubicar en cualquier lugar. En mi caso, ha estado en mi despacho profesional, acompañado del iFi Audio One Signature, haciendo las funciones de DAC y AMP-HEAD. En otra configuración estaba haciendo match con un iFi Audio Zen DAC y un amplificador de auriculares Little Dot MKIV. Los dos sistemas con unos auriculares AKG-701. Finalmente, con el sistema grande de sala, con la configuración titular de mi sistema.
He indicado los tres sistemas para resaltar su enorme capacidad de adaptación a cualquier circunstancia.
En su configuración mínima, Zen Stream 3 + DAC + auriculares, se puede hacer funcionar con una sola toma de red. Si sumamos el tamaño, utilizando una llave USB como fuente de datos, nos podemos llevar nuestra biblioteca musical de viaje sin un gran esfuerzo. Con el grueso de 5 CD's apilados tenemos toda nuestra música. No, no es una quimera, es una realidad hoy en día.
Cinco modos de trabajo exclusivo de Zen Stream 3
En la parte posterior de stream tenemos un selector (debe manejarse con un destornillador y ya viene en el contenido de la caja) con cinco posiciones distintas:
1.- AIO. Se activa el modo servidor (Volumio 3) y debe de accederse a él a través de un navegador conectado a la misma red local (Ethernet) doméstica.
2.- Roon only. Con esta configuración podemos conectar el Stream 3 a un DAC y que este sirva de end-point para el sistema Roon. Si disponemos de un DAC de calidad, pero que no cumple con el estándar Roon Ready, con esto se puede utilizar en nuestro sistema. El sistema lo reconoce y lo gestiona.
3.- Tidal only. Igual que Roon only, pero con Tidal.
4.- Qobuz only. Igual que Roon only, pero con Qobuz.
5.- DLNA.Digital Living Network Alliance; la música accesible al Stream 3 desde un NAS o un dispositivo de almacenamiento conectado a su puerto USB, se vuelve accesible a toda la red local doméstica, para ser gestionada desde otros reproductores conectados a la misma.
Equipo utilizado en las pruebas
Fuente de sonido:
» Qobuz Studio
» iFi Audio Zen DAC 3
» iFi Audio Zen One Signature
Amplificación de potencia:
» Bow Technologies WAZOO XL
Amplificación de auriculares:
» Little Dot MKIV
Altavoces:
» Diapason Adamantes V mod. 2025
Auriculares:
» AKG 701
Cables:
» Wires4Music en cableado:
» Horus Hybrid interconexión RCA
» Evolution en altavoces y red eléctrica
Rack HiFi:
» Artesanía Audio Exoteryc Rack PRO
Ahora vamos con las experiencias que he podido probar
Posición 1 - AIO (Volumio 3)
Volumio 3 es un software gestor de contenido musical. En muchos aspectos me recuerda a Daphile, pero infinitamente mejor. La calidad de presentación en pantalla le da un toque que nunca tuvo Daphile. Y una rapidez que multiplica por mucho su experiencia de uso. Simplificando mucho y sin querer entrar en muchos detalles técnicos, podemos decir que la parte visual de Volumio es un servidor web, gestionado en el propio dispositivo, sin necesidad de conexión exterior. Además, un servidor de archivos, los que gestionan la biblioteca musical y las imágenes de los álbumes y, finalmente, unos protocolos de comunicación y transmisión de archivos o datos a través de distintos puertos.
Volumio 3 dispone de tantos idiomas que es difícil que el suyo no esté incluido. En mi caso, y para forzar un poco más las cosas, instalé el catalán. Es muy fácil encontrar traducciones bien hechas en inglés o español; sin embargo, cuando salimos de aquí, empiezan los problemas. Pues bien, en este caso, todo perfecto.
Dentro del programa, al que se puede acceder y controlar con cualquier dispositivo que tengamos conectado a nuestra red local, como puede ser un teléfono celular, una tablet, un PC, un portátil, la televisión, etc. Solo tenemos que teclear en un navegador: http://ifi-zen-stream3.local
Vamos a configuración y seleccionamos el DAC conectado. Seleccionamos la memoria intermedia de audio y ya tenemos los principales parámetros a punto.
Soluciones inteligentes a problemas comunes
El acceso a los discos duros o memorias para leer/actualizar la biblioteca musical consume muchos recursos. Solo existen dos soluciones: instalar una CPU potente, con todos sus problemas de disipación térmica y consumo eléctrico, o bien dejar esta tarea para cuando lo requiera el usuario, no de forma periódica. Esta es la solución Volumio 3; la biblioteca no se actualiza de forma automática ni en segundo plano; debe dar la orden el usuario de reescaneado de la misma.
Un streamer puede ser rápido, pero si el acceso a los datos es lento, la ejecución de las órdenes es lenta. Los dos ejemplos más extremos podrían ser una llave USB 3.0 conectada al Zen Stream 3 (como lo más veloz) y un NAS con HDD de muchísimos terabytes a 5400 revoluciones, conectados a una red sobrecargada de 100 Mbits (como la peor y más lenta). Como se dice habitualmente, no es el Zen Stream 3, eres tú.
En mis pruebas de carga, utilicé una llave USB 3.0. Inicialmente con 800 canciones, después con 3000. Acabé con 6000... La única diferencia estaba en el momento del escaneado de la biblioteca musical; allí sí que se notaba el tiempo extra. Durante su utilización posterior, nada de nada. La carga era casi instantánea, teniendo en cuenta que lo tenía configurado con el máximo buffer de audio; aún podría haber ido un poco más rápido rebajando este punto, aunque, sinceramente, haced lo mismo que yo.
El arranque es muy rápido del servidor (Zen Stream 3), aproximadamente unos 6 o 7 segundos. Así que apagarlo o dejarlo en funcionamiento de forma continua es algo opcional al gusto de cada uno. Yo lo tuve 5 días conectado y no se calentó nada fuera de lo normal. En pleno rendimiento, mucho menos que mi amplificador integrado. Todo correcto.
Las categorías de clasificaciones para encontrar nuestra música preferida las podríamos definir de dos tipos: las clásicas (álbum, artista, lista de reproducción, etc.) y las funcionales con búsqueda en navegación de archivos, tanto en local del servidor como accesible desde la red doméstica.
Un usuario medio podría sentirse muy a gusto con un disco duro SSD de 2-3 terabytes conectado al puerto USB v.3, lleno de su música preferida. Los usuarios más avanzados seguramente preferirán una configuración tipo NAS que acepte dos tipos de discos duros: los mecánicos HDD con una cantidad enorme de su música menos escuchada y uno o dos NVMe para sus temas más recurrentes y de fácil y rápido acceso.
Posición 2-3-4. Roon only, Tidal only y Qobuz only
Agrupo las tres configuraciones para evitar tener que repetir lo mismo todo el tiempo. Y pongo un ejemplo práctico como la forma más eficiente de comprender cuál es su funcionalidad. Disponemos de un DAC con unos cuantos años; sin embargo, nos gusta mucho su sonido y no queremos prescindir de él. Al mismo tiempo, nos gustan las comodidades de hoy en día y la facilidad que nos dan los gestores de contenido musical como las plataformas de streaming tipo Qobuz o Tidal, o la gestión magistral de Roon de los distintos tipos de fuentes de datos. En este caso, podemos instalar el iFi Audio Stream 3 como un end-point.
Las ventajas máximas de un dispositivo de este tipo se consiguen cuando la señal captada, bien sea WIFI o Ethernet, es suficiente y sin retardos de línea. Además, con este sistema es bien sencillo configurar un sistema multihabitación y hacer llegar tu biblioteca musical a todos los rincones de la casa.
Y no nos olvidemos del filtrado de red Ethernet que lleva incorporado dentro del propio streamer, el famoso iPurifier. Me acuerdo cuando apareció (y lo puede probar en su momento) como un anexo a instalar entre el cable RJ45 y el Neo Stream, creo recordar que era. Era aparatoso y poco práctico. Ahora, integrado dentro de la placa base, es un placer poder disfrutar de su funcionalidad sin su parte poco práctica.
Posición 5. DLNA
Rápido y breve: no conozco a nadie que tenga este sistema instalado en su casa. Aunque me comprometo a hacer un artículo dedicado más adelante para dar a conocer esta tecnología. Aquí supera un poco el objetivo de esta revisión. Pero en cualquier caso, es necesario saber que se puede hacer también con Stream 3.
Más cosas
Todos los datos que voy a mencionar ahora, son proporcionados por el fabricante.
Existen más plataformas musicales compatibles con este servidor, como Spotify Connect o AirPlay.
Compatibilidad nativa con PCM de 32 bits/384 kHz y DSD256 a través de Wi-Fi, LAN y USB.
Tecnología K2 de JVCKENWOOD para restaurar los armónicos naturales y ofrecer un sonido más rico.
Interfaces USB y S/PDIF reguladas por un reloj de precisión femto para eliminar el jitter.
Conclusiones finales
iFi Audio Zen Stream 3 lleva integrado el software Volumio 3, en su versión gratuita. En versión de pago, se puede añadir el servicio de streaming de distintas plataformas, gestionadas todas ellas por el software Volumio. Centrándonos solamente en la versión gratuita, es una herramienta perfecta para aquellas personas que quieren buscar y reproducir de forma sencilla y rápida su colección musical.
Como servicio End-Point es insuperable, ya que su reducido tamaño y mínimo consumo eléctrico, sumado a su nulo ruido, lo hacen el aliado perfecto para interconectar el servidor principal con los distintos puntos habilitados en un hogar.
Al disponer de dos salidas digitales distintas (USB-S/PDIF), puede administrar dos DAC's con un solo Zen Stream 3. Y todo esto por un precio muy contenido y especializado para el audio. Otros dispositivos del mercado están más enfocados a la multimedia..., y ya sabemos, en términos de calidad, lo que eso significa para el audio de primer nivel.
| Web Fabricante | iFi Audio |
| Web Distribuidor | deCineAudioVideo |
| Precio | 399€ |
| Hoja Técnica | Pulsar Aquí |
| Manual de usuario | Pulsar aquí |
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